Estamos SOLOS
Me encantará ver el 21 de diciembre a los cuatro gilipollas de turno pidiéndole a dios que les salve del supuesto "fin del mundo". Sinceramente, ojalá pegase la tierra un petardazo tan solo para decirles: ¿y dónde está vuestro dios ahora?. Más vale poner los pies en la tierra, que en esta vida ningún ser "superior" e imaginario nos va a ayudar. Estamos SOLOS. Sí, SOLOS. Así de simple. No hay nadie ni nada por ahí que nos vaya a brindar ayuda, y aunque lo hubiese, se reiría de nosotros en nuestra cara porque la hipocresía de la que se autodenomina "gente de fe", es tal, que lo que seguramente diría ese supuesto ser sería: "anda y que os den a todos, vaya mierda de creación he ido a hacer, seguro que iba muy colocado cuando se me ocurrió semejante idea." La razón, la lógica y la naturaleza del ser humano están encerradas y encadenadas al sótano de templos erigidos la mayoría con sangre de inocentes, lágrimas de dolor y en nombre de de a...