Una noche en vela más... No sería algo fuera de lo común si no fuese porque el motivo de mi insomnio eres tú. El desaparecido; el que está sin estar y sin estar, está; el que se acerca dos pasos y se aleja tres. En definitiva, tú. Sólo tú. Nuestros caminos se alejaron, no sabemos muy bien cuándo, y ahora parece que se volverán a cruzar. Brevemente, eso sí, muy brevemente. Y volverán a alejarse de nuevo, probablemente para no volverse a tocar más. Suena triste, pero no es tristeza lo que siento. Puede que algo de nostalgia sí, pero tristeza no. Nostalgia por todos los buenos momentos que quedarán siempre en el recuerdo. Encontrarse para despedirse es tan contradictorio como lógico a su vez. No puedes decir adiós a alguien que ya está ausente. Todo empieza con un "hola" y debería acabar con un "adiós", aunque odie esa palabra porque tras ella va siempre un punto y final... Es tan difícil que suene bien... Como dice la canción: "Y qué difícil es intentarse ...