Yo sufrí acoso escolar: David y la pequeña goliat
Yo sufrí acoso escolar. Y eso me marcó para siempre. No recuerdo muy bien cuándo empezó todo. Cuándo las “tonterías de críos” pasaron de ser eso a algo que hizo que me replantease mi propia existencia. No lo recuerdo quizás porque es algo que mi mente quiso guardar en un baúl bajo un gran candado y sin llave a la vista. ¿Quizás fue en el colegio cuando decidí no dar de lado a la niña fea y pobre de la clase a la que todos marginaban? ¿Quizás fue cuando dedicaba mis minutos de recreo a jugar con una niña con un retraso madurativo que hacía que tuviese la mentalidad de una niña de diez años aún teniendo 15? ¿Quizás fue porque me negaba a aceptar el orden preestablecido de “guays – seguidores de los guays – marginados”? Quizás no lo tenga claro, al fin y al cabo, era tan sólo una niña y ha llovido mucho desde entonces. Pero recuerdo muchas cosas a pesar de los años. Cosas que aún me duelen y que me hacen sentir vergüen...