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Mostrando entradas de diciembre, 2011

Adiós

  Adiós... Me he ido. He desaparecido de la faz de la tierra, y cuando te hayas dado cuenta, probablemente sea demasiado tarde para encontrarme... Pues el vacío que siento en mi interior es demasiado grande, y me ha consumido tanto en la agonía de la tristeza, que he tenido que salir huyendo para intentar salvarme...   Tu indiferencia constante, mezcladas con mis lágrimas silenciosas, han hecho que las páginas del cuento de hadas hayan salido ardiendo y que de ellas solamente quedasen cenizas negras... Y las cenizas, bien es sabido que se echan al mar...      No tengo mucho que decirte, pues ya te lo dije todo en su momento. Si prestaste o no atención a mis súplicas, eso ya no me concierne, y me es tan desconocido como el destino que me aguarda. Sólo quisiera pedirte perdón si alguna vez te he hecho daño. No era mi intención, nunca lo fue, ya lo sabes.    Y quisiera decirte una vez más algo que te repetí cada día, hasta hoy, y es que te am...

Desaparecer en una noche oscura

Desaparezcamos del mundo esta noche. Apaguemos todo y vayámonos juntos a un lugar oscuro, apartado, donde no llegue ni siquiera la luz lejana del pueblo. Simplemente esfumémonos. Quiero sentarme en la arena, a contemplar las olas, mientras el viento salado y húmedo del mar acaricia mi rostro bañado en lágrimas… ¿Qué por qué lloro? Porque aquí puedo hacerlo sin que ninguna mirada, ya sea de compasión o de burla se pose en mí, sin que un desconocido haga juicios o se monte una historia en la cabeza sobre lo que me podría haber pasado para estar llorando así, en silencio. Porque aquí no tengo ni siquiera que guardar silencio. Sólo estamos tú y yo, y sé que tú no me vas a preguntar el por qué de mis lágrimas. Además que bien sabes que no te podría dar una respuesta, pues muchas veces no la hay. Sería muy hipócrita por mi parte decir que no siento miedo, pues lo siento, solo que no lo demuestro. Es un miedo que corta la respiración. Un miedo que si no se controla, te puede llevar a la ...

Arriesgar y apostar

Girando el mundo yo misma para que él no me gire a mí. Tirando todo por la borda para construir algo totalmente nuevo, desde los cimientos hasta el punto más alto, pues apostar sobre seguro nunca ha sido mi estilo. A veces es mejor ponerle un poquito de riesgo a la vida para no ser consumidos por la monotonía...