A Penélope


¡Oh, dulce flor de Ítaca,
reina de las reinas,
la más bella mortal,
a la que incluso
la misma Afrodita envidia!
Mil pretendientes te desean
e intentan conquistar tu alma
con la ayuda de las artimañas
y hechizos del amor.
Pero la flecha de Cupido
te dio fuerte y de lleno,
y no puedes olvidar, Penélope,
a tu querido y dulce Odiseo.
Diez años de cruenta guerra,
diez años de larga espera,
oh, que consumen lentamente
la llama de tu juventud.
Pero aún así tú esperas
en tu balcón de plata
con vistas maravillosas
al azulado y fresco hogar
del traicionero Poseidón.
¡Oh, mujer leal, fiel,
de fuerte corazón!
Ojalá tu espera sea finalmente
bien recompensada por Zeus,
dios supremo de todos los dioses…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Instrucciones para hacer un huevo frito

El Cuervo - Edgar Allan Poe (Versión de Los Simpsons)

En el extremo del hilo rojo