Intrascendental
A veces se gana, otras se pierde, y luego... luego estoy yo. Yo que ni siquiera valgo lo suficiente como para ser una opción en el camino de nadie. ¿Quién apostaría por esta princesita desterrada? ¿Quién daría algo por alguien que no es nada, que no es nadie? Los senderos del destino me hacen el vacío, me dejan aislada. Escucho los pasos de los caminantes al pasar a mi alrededor, noto sus presencias. Les grito, pero no me oyen, solo caminan y caminan y caminan hasta alejarse para nunca volver... Nadie repara en mi persona, nadie sabe que estoy aquí, y si lo saben, prefieren ignorarlo. Lo he pensado tantas veces... soy una sombra. Una sombra marchita. Ahora está claro. Nunca nadie se cruzará en mi oscuro sendero, ¿quién iba a querer siquiera acercarse? Lo más que podré hacer es seguir gritando, esperando una luz, un cambio, un algo, un alguien... hasta que me quede sin voz y exhale mi último suspiro. Pero nada cambiará. Todos seguirán a veces ganando y otras perdiendo, con la única diferencia de que luego... yo ya no estaré.
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