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Teardrops

Y todo cambiará menos una cosa: el salado sabor de mis lágrimas cuando una ilusión muere...

Sueños

De sueños está hecho el mundo, y de sueños está hecha mi vida. Los sueños me mantienen viva, aunque si se rompen (y se suelen romper más a menudo de lo que quisiese) noto cómo algo dentro de mí hace "crash". Si me esfuerzo, puedo incluso oirlo. Puedo oir el tintineo de algo semejante a un cristal partiéndose en mil y un pedazos... Ese sonido me desgarra por dentro, y siento como muere una pequeña porción más de ilusión. La ilusión sólo está para desilusionar a uno, y cada tintineo de un sueño partido me da la razón. Quizás llegue el día en que no tenga que soñar más, pero mientras tanto, lloraré esta noche mi nueva pérdida en señal de duelo. ¡Adios pequeña! ¡Qué pena la mía por no haberte visto crecer! Naciste siendo una bella flor llena de esperanza, y entre augurios de dolor y muerte me fuiste a dejar. ¡Ojalá en tu lugar brote otra que al menos fuese la mitad de lo que eras tú! Y ojalá que entonces no se marchite, pues no quiero oír más ese sonido que trae la muerte consigo...

"Si..." ("If...") Poema de Rudyard Kipling

Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o si, siendo engañado, no respondes con engaños; o si, siendo odiado, no te domina el odio; y aun así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio. Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo; si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo; si puedes conocer el triunfo y la derrota y tratar de la misma manera a esos dos impostores. Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho tergiversada por malhechores para engañar a los necio; o ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas. Si puedes amontonar todo lo que has ganado y arriesgarlo todo a un solo lanzamiento, y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio y no decir ni una palabra sobre tu pérdida. Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones, para seguir adelante mucho después de haberlos perdido; y resistir cuando no haya nada en ti salvo la voluntad que t...

Estamos SOLOS

Me encantará ver el 21 de diciembre a los cuatro gilipollas de turno pidiéndole a dios que les salve del supuesto "fin del mundo". Sinceramente, ojalá pegase la tierra un petardazo tan solo para decirles: ¿y dónde está vuestro dios ahora?. Más vale poner los pies en la tierra, que en esta vida ningún ser "superior" e imaginario nos va a ayudar.      Estamos SOLOS. Sí, SOLOS. Así de simple. No hay nadie ni nada por ahí que nos vaya a brindar ayuda, y aunque lo hubiese, se reiría de nosotros en nuestra cara porque la hipocresía de la que se autodenomina "gente de fe", es tal, que lo que seguramente diría ese supuesto ser sería: "anda y que os den a todos, vaya mierda de creación he ido a hacer, seguro que iba muy colocado cuando se me ocurrió semejante idea."      La razón, la lógica y la naturaleza del ser humano están encerradas y encadenadas al sótano de templos erigidos la mayoría con sangre de inocentes, lágrimas de dolor y en nombre de de a...

Uno de esos días...

Hoy es uno de esos días en los que te levantas cansada, sin ganas de nada, con los ojos apagados y una tenue sonrisa.      Encima el cielo está nublado y empieza a chispear... ¡Empezamos bien la mañana!      Hoy es uno de esos días en los que todo me es indiferente: la gente caminando, los coches pasando, las clases aburridas e interminables, el vaivén de los estudiantes por los pasillos de la universidad...      Hoy mi cuerpo me pide reposo y la cabeza, silencio. Pero en una facultad como esta, el silencio es más bien un bien escaso, casi una ilusión. Las risas estridentes, las conversaciones insulsas de la gente, los profesores dictando de carrerilla o haciendo preguntas que sólo responden los de siempre: los que prestan atención. Etcétera, etcétera, etcétera. Todo esto hace que no haya un silencio real.      Hoy es uno de esos días en los que saldría corriendo de esta aburridísima clase para refugiarme en alguno de los p...

Sube y baja

"La vida es como una montaña rusa: sube, baja, sube y vuelve a bajar... Pero tú eliges por donde la quieres acabar; si por lo mas bajo o por lo más alto."

Seamos nosotros

Vendería mi alma al mismísimo diablo por contemplar tu mirada sosteniendo la mía, ambas rebosantes de un cariño y una dulzura inigualables en el universo. Congelaría una lágrima para alargar eternamente un beso tuyo y perderme en la suavidad de esos labios que me aceleran la respiración. Regalaría hasta el último ápice de mi cordura por poder acariciar cada milímetro de tu piel, disfrutando cada segundo como si fuesen en realidad una eternidad. Te haría dueño y señor de mis placeres más ocultos... Pero, ¿sabes? ya lo eres desde hace mucho. A través de la inmensidad de tu amor, por medio del tesoro que es tu cuerpo, has tomado mi alma de la mano y le has enseñado la cara oculta de la luna. ¡Qué daría yo por parar el tiempo en este momento! ¡Qué daría yo por poder susurrarte al oído que cada atardecer me hicieses tuya! Mi corazón te lo volvería a regalar para que me tomases con tu vigorosidad masculina una y otra y otra vez, pero ya te lo regalé aquél día en el que tu boca...