Adiós, mi amor

Hoy te voy a decir algo
que seguro te va a sorprender,
escúchame atentamente,
pues solo te lo diré una vez.
Tú para mí siempre fuiste
alguien que mucho amé,
pero, que sin querer,
mucho odié también.
Yo por ti llegaba
al mismísimo fin del mundo,
sin importarme, siquiera,
lo que me pudiera suceder.
Pero he abierto los ojos,
me he plantado delante de un espejo,
he mirado fijamente mi reflejo
y he visto que mi dulce carita
ya no sonreía,
y que mi alma,
a través de mis ojos, decía:
¿Era esto lo que tú querías?
Creo que ya es hora
de que empiece a pensar en mí;
de darme cuenta
de que ya no soy feliz;
de que estoy harta
de tanto sufrir.
Adiós, cariño, pues quiero
seguir mi vida sin ti.
Te regalo toda mi suerte,
yo ya no la necesito,
y alegremente te digo
que hoy voy a empezar a vivir.
¿Por qué te explico ahora esto?
Porque por fin he visto
que todo lo que hemos vivido
una mentira ha sido,
y que ni una palabra sincera
de tus labios ha salido.
¿De verdad creías tú
que no me iba a dar cuenta?
Se que soy una ingenua,
seguro que tanto como tú,
pero hay una diferencia
entre los dos:
que yo seré muy tonta,
pero tú eres un cabrón.
grita todo lo que quieras,
yo no te voy a hacer ni caso,
que sepas que todo en esta relación
ha sido un mero fracaso.
Suplica, llora, cáete muerto
si te hace ilusión,
ya me da igual,
pues hoy lo único que me importa
es: yo, yo, yo, y más yo.
Me voy para siempre,
salgo de tu vida
para poder vivir
solamente la mía.
Me siento libre al fin,
ya sin tus cadenas atándome
cada noche a tu cama.
Te juro que a partir de hoy
haré lo que a mí me de la gana.
Chao amor,
hasta nunca, pues.
¿No te dije al principio
que esto te iba a sorprender?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Instrucciones para hacer un huevo frito

El Cuervo - Edgar Allan Poe (Versión de Los Simpsons)

En el extremo del hilo rojo