Nana

Cierra los ojos, niño mío,
sin miedo alguno de la oscuridad,
no dejaré que te entre frío,
cierra tus ojitos en libertad.

Cierra los ojos, amor, y duérmete,
y soñando quietecito quédate.

Duérmete mi dulce alegría,
despacio aléjate del mundo real,
mañana será un nuevo día,
duérmete en mis brazos una vez más.

Cierra los ojos, amor, y duérmete,
y soñando quietecito quédate.

Soñando sin melancolía,
imaginando nubes de algodón,
que un precioso cielo teñían,
soñando quizás con el gran dios sol.

Cierra los ojos, amor, y duérmete,
y soñando quietecito quédate.


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