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Adiós

  Adiós... Me he ido. He desaparecido de la faz de la tierra, y cuando te hayas dado cuenta, probablemente sea demasiado tarde para encontrarme... Pues el vacío que siento en mi interior es demasiado grande, y me ha consumido tanto en la agonía de la tristeza, que he tenido que salir huyendo para intentar salvarme...   Tu indiferencia constante, mezcladas con mis lágrimas silenciosas, han hecho que las páginas del cuento de hadas hayan salido ardiendo y que de ellas solamente quedasen cenizas negras... Y las cenizas, bien es sabido que se echan al mar...      No tengo mucho que decirte, pues ya te lo dije todo en su momento. Si prestaste o no atención a mis súplicas, eso ya no me concierne, y me es tan desconocido como el destino que me aguarda. Sólo quisiera pedirte perdón si alguna vez te he hecho daño. No era mi intención, nunca lo fue, ya lo sabes.    Y quisiera decirte una vez más algo que te repetí cada día, hasta hoy, y es que te am...

Desaparecer en una noche oscura

Desaparezcamos del mundo esta noche. Apaguemos todo y vayámonos juntos a un lugar oscuro, apartado, donde no llegue ni siquiera la luz lejana del pueblo. Simplemente esfumémonos. Quiero sentarme en la arena, a contemplar las olas, mientras el viento salado y húmedo del mar acaricia mi rostro bañado en lágrimas… ¿Qué por qué lloro? Porque aquí puedo hacerlo sin que ninguna mirada, ya sea de compasión o de burla se pose en mí, sin que un desconocido haga juicios o se monte una historia en la cabeza sobre lo que me podría haber pasado para estar llorando así, en silencio. Porque aquí no tengo ni siquiera que guardar silencio. Sólo estamos tú y yo, y sé que tú no me vas a preguntar el por qué de mis lágrimas. Además que bien sabes que no te podría dar una respuesta, pues muchas veces no la hay. Sería muy hipócrita por mi parte decir que no siento miedo, pues lo siento, solo que no lo demuestro. Es un miedo que corta la respiración. Un miedo que si no se controla, te puede llevar a la ...

Arriesgar y apostar

Girando el mundo yo misma para que él no me gire a mí. Tirando todo por la borda para construir algo totalmente nuevo, desde los cimientos hasta el punto más alto, pues apostar sobre seguro nunca ha sido mi estilo. A veces es mejor ponerle un poquito de riesgo a la vida para no ser consumidos por la monotonía...

Crónicas de mi viaje a Turquía (II): Estambul (parte 1)

            El hotel en el que nos hospedamos en Estambul, estaba bastante cerca de la basílica de Santa Sofía y de la Mezquita Azul. Era un hotel mediano, ni muy grande, ni muy pequeño. Eso sí, era bastante viejo y un poco cutrecillo, pero ¿qué podíamos pedir? No teníamos mucho presupuesto y tampoco queríamos gastar demasiado, ya que sólo con la compañía que nos hacíamos mutuamente, era suficiente.             Nuestra habitación era pequeña, con dos camas, un par de lámparas y una ventanita pequeña. No era gran cosa, pero a nosotros nos servía. ¡Estaba en Estambul! Eso ya de por sí, era para mí un lujo.             La primera noche, salimos a dar un corto paseo para que nos diera un poco el aire, ya que yo venía muy ahogada por haber estado tanto tiempo encerrada, primero en el bus, luego en el aeropuerto, y luego en el avión. Salimos del...

Delirios de un alma dormitante

  Me he quedado sin palabras ya... No tengo nada que decir, pues lo he dicho todo, y mucho más. Poquito a poco, mi alma va cayendo en un profundo sueño inducido por mí misma, para que el dolor que a veces siento tan fuerte, aquí dentro, no se siga extendiendo cual veneno de una espina.   Cada golpe, una estaca que se clava cada vez más profunda. Cada gesto, un soplo de aire fresco que me hace respirar. Cada silencio, una habitación oscura, donde o bien hace calorcito y se está bien, o bien hace un frío gélido que hiela hasta al ser más estático. Cada mirada, un mar de confusión de sentimientos...   Y ahora pregunto yo, ¿de qué tienes miedo? ¿Por qué no me dejas traspasar el muro que has construido con los años a tu alrededor? ¿Qué podría yo quitarte, si sólo tengo cosas que ofrecer...?   Las horas pasan muy lentamente en este viejo reloj de pared... tic, tac, tic, tac... La eterna conversación que mantienen sus manillas parece no acabarse jamás. El tiempo pasa,...

Volver a empezar

Dicen que los inicios son duros, y creo que quienes lo dicen, tienen toda la razón del mundo. Pero también pienso que si hay gente a tu alrededor, gente que te quiere y que se preocupa por ti, todo parece mucho más fácil y ameno. Sentirse querido así, es una sensación indescriptible. Yo sobretodo siento gratitud hacia todas esas personas que me han tendido la mano para que la agarrase y me volviese a levantar… Y ahora estoy de pie, de nuevo, con más fuerza que nunca. He descubierto hoy, caminando bajo la lluvia, que soy tal y como soñaba que sería a mi edad actual cuando era pequeña. Me siento orgullosa de tener mi vida, mi personalidad, mi grupo, mi gente. Nunca perdí la esencia que me caracteriza y que me hace especial, y espero no perderla jamás. Podría ser que esté madurando, quién sabe. A esta edad, y en este periodo de la vida, todo empieza a cambiar. O quizás tan sólo cambie nuestra manera de ver el mundo. Sea como sea, sigo mirando igual de fascinada el rocío sobre las hojas e...

Crónicas de mi viaje a Turquía (I): La ida y la llegada

En verano de 2008, con apenas los 18 recién cumplidos, cogí las maletas, mi pasaporte, algo de dinero que tenía ahorrado y unos billetes que me llevarían a un país que siempre me había llamado la atención: Turquía. Allí, me esperaba el que era mi novio por aquel entonces, y al que iba a ver por primera vez, con lo cual mi estado de nervios era bastante considerable, pero no dejé que eso me echara para atrás ni un momento. Sóla y sin el permiso de mis padres, me fui de casa con el maletón a cuestas, primero a despedirme de mi mejor amiga, la cual estaba un poco asustada por si me pasaba algo estando allí (cosa que por suerte no pasó), y luego me dirigí a la estación de autobuses del pueblo. Allí esperé hasta que a media noche vino el bus que me llevaría a Madrid para coger mi vuelo. El trayecto en bus fue un poco aburrido y cansado. Iba llenísimo de gente que intentaba dormir, pero que no podía debido a la estrechez de los asientos y del autobús en general. Tras 7h o así de viaje i...