No sé qué me duele más: si tu presencia o tu ausencia...
En mis continuos sueños diurnos me encuentro a mí misma pensando en ti, preguntándome tantas cosas... Se arremolinan en mi cabeza tantos por qués que al final cualquier palabra pierde su sentido y acaba pareciendo un mero garabato en una hoja de papel o un sonido que pasa desapercibido entre las notas musicales de una canción que nunca acaba. Pierdo los pocos papeles que me quedan y cuestiono mi propia cordura. ¿Y si fue todo un sueño? ¿Y si hubiese pasado todo en mi mente? ¿Y si sólo eras una recreación de mis sueños y anhelos más profundos? ¿Y si nunca fue real? ¿Y si nunca fuiste real...? Interrogantes que me acompañan cada rato y que a veces soplando se disipan cual nube de humo, y que otras, sin embargo, se vuelven tan pesadas e hirientes como cadenas de hierro oxidadas. A veces la esperanza se subleva ante tanto caos y arroja algo de luz. "El tiempo pone a cada cual en su lugar, incluyéndote a ti", me susurra dulcemente al oído. La sola idea de un lugar propio me sie...