El todo del nada
Una noche más en el paraíso
de tu mirada incandescente
que me quema la piel con dulzura
sin ni siquiera llegar a tocarme
Tú eres la luna que ilumina
con su color blanco y puro
mi cielo negro, oscuro,
dormitante
No importa el tiempo que pase
pues el tiempo no es más que una
invención
Tú y yo somos un mundo aparte
un universo independiente creado
de la nada
con palabras como pilares
inquebrantables
y sueños como raíces
extendiéndose
por debajo de la tierra del
olvido
Algún día se acabará todo,
algún día el reloj de la vida se
apagará
y vendrá entonces la muerte amiga
a tomarse un té con nosotros.
Comentarios
Publicar un comentario